Por Cristina Ramírez Doval

“Lo primero que llegó fueron las cinco cajas de los premios, y entonces dije, ¿sabes qué?, esto tiene que estar porque nosotros pensamos que los trofeos eran algo que nunca iba a llegar…Ahí fue que le dije a él, Zoilo, esta es la señal, hay que hacer el Festival, ya tenemos premios”. Estas fueron las expresiones del director ejecutivo de Lusca Film, Rafael Villa, acerca del momento en que decidió continuar con el festival de cine que realiza anualmente. 

Villa, junto al productor ejecutivo del evento, Zoilo Rodríguez, ha llevado a cabo esta actividad por 11 años en distintos cines del área metropolitana. Sin embargo, este año, la celebración se vio amenazada debido al paso del huracán María por nuestra Isla. El evento anteriormente pautado para llevarse a cabo del 17 al 25 de octubre fue pospuesto para los días 7 al 13 de diciembre. Además de la fecha, otros aspectos del acostumbrado festival, esta vez efectuado en los cines de Plaza Guaynabo y Plaza del Caribe, se vieron trastocados.

Lusca Film Fest siempre ha contado con la presencia de cineastas que asisten tanto para presentar sus trabajos y competir como también aquellos que son invitados especiales. En pasadas ediciones, algunos han sido la actriz Zelda Rubinstein y el director Lloyd Kaufman, entre otros. La falta de alojamiento consecuencia directa del paso de María provocó que el grupo de la industria que usualmente visita haya cancelado sus planes de asistir.

No obstante, la celebración de este año contó con una oferta más variada de actividades. El evento se dedica a promover la industria de cortos y largometrajes, tanto dentro como fuera del País, y por ende, existen concursos para ambas categorías de filmes. Villa y Rodríguez decidieron que además de estos, Lusca Film Fest 2017 ofrecería concursos de “cosplay”, de animación, y de películas basadas en la tecnología de realidad virtual.

De igual forma, llevaron a cabo lo que se conoció como Lusca’s Gaming Arena, una dinámica completamente nueva al festival. Las personas que se dieron cita pudieron tener la experiencia de jugar videojuegos con el sistema de sonido y pantalla del propio cine. Rodríguez, quien es un aficionado de juegos de video, se dio a la tarea de escoger cuatro que fuesen realmente populares. La iniciativa resultó en una gran acogida ya que, según el propio Rodríguez, las salas utilizadas para esto tuvieron que permanecer abiertas por más tiempo, a petición del público.

La otra sede de este año para Lusca Film Fest fue Plaza del Caribe en Ponce, donde la participación de los asistentes fue menor a la esperada, según sus fundadores. Estos explicaron que el festival no iba a efectuarse simultáneamente en ambos cines. La posposición de la actividad debido al huracán María fue el catalizador para que se dieran los dos festivales al mismo tiempo y no con una semana de diferencia, como se había pautado. No obstante, Villa y Rodríguez señalan que la única sala separada en Ponce recibió una cantidad considerable de visitantes.

El director y el productor ejecutivo de esta tradición del cine fantástico independiente se mostraron complacidos con el resultado de sus esfuerzos este año. Pese a los obstáculos presentados por la crisis actual, aseguran haber salido victoriosos de inconvenientes como el retraso de la llegada de muchas de las películas seleccionadas para ser difundidas. Indicaron que cineastas de 35 países distintos compitieron, y que este año, 22 de los 100 cortometrajes incluidos eran de puertorriqueños. Un director local, Wilfred Miranda inclusive ganó uno de los concursos de cortometraje por su obra, Xanathos, en empate con el corto Alien Hand.

Lo que comenzó en el año 2006 como una iniciativa para mostrar a estudiantes de cine que era posible hacer películas de otros géneros dentro de Puerto Rico ha rendido frutos. Villa recordó cómo todo inició en un teatro del Recinto Metropolitano de la Universidad Interamericana. Actualmente, tiene miras a expandir el proyecto de Lusca Film Fest a otros pueblos fuera de la capital. Pese a las nuevas ambiciones para el festival, la intención es la misma, desarrollar cineastas puertorriqueños disciplinados y nutrir a la población con muestras de cine internacional que sean valiosas.

Fotógrafos: Cristian J. Aponte y Giancarlo Soto Colón

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