Instituto Nueva Escuela, educación reconciliadora por un nuevo País

Instituto Nueva Escuela, educación reconciliadora por un nuevo País

IMG_6429Apostado en el antiguo Banco Popular del sufrido Paseo de Diego en Río Piedras, el Instituto Nueva Escuela (INE) irradia esperanza y se dedica a forjar una educación reconciliadora que, a la vez que edifica, humaniza a las comunidades a través del método Montessori.

Los inicios del Instituto se remontan a la postrimería de la década del 1980 y comienzos de 1990, cuando en la comunidad Juan Domingo, en Guaynabo, la Escuela Juan Ponce de León estaba rumbo a un cierre definitivo. Sin embargo, la determinación de la maestra Adamaris Zambrano (primera guía Montessori en el sistema público), la facultad y la comunidad lograron reabrirla tras su clausura, pero esta vez con nuevos bríos y un modo distinto de hacer las cosas. Se dedicaron de lleno a educar con la filosofía Montessori. Desde entonces, la comunidad ha logrado erradicar males sociales y fungir como modelo a seguir para el País.

La directora ejecutiva del INE, Ana María García, contó en entrevista a Diálogo que, “en esa comunidad nació el primer proyecto montessoriano en el sector público con la casa de niños de 3 a 6 años”. Los cambios fueron inmediatos, “la deserción escolar desapareció, los niños estaban felices y los padres muy integrados al proyecto”, indicó.

Entrado el siglo 21, la escuela ya se había convertido enteramente en un centro montessoriano, en efecto, la única escuela pública montessoriana en la Isla. Sin embargo, la facultad no se conformaría con ese logro, sino buscar orientar y capacitar a más maestros para educar bajo esta filosofía. Estos fueron los cimientos para lo que es hoy el INE, que según García, “es un proyecto muy hermoso”.

Por tres meses la organización no gubernamental operó desde la escuela pionera en Guaynabo, donde junto a maestros de otras cuatro escuelas brindaron talleres y seminarios para capacitar más guías montessorianos. Así se institucionalizó el proyecto. La sede administrativa se encuentra ahora en el segundo nivel del centro de acción comunitaria auspiciado por la Fundación del Banco Popular, en Hato Rey. El equipo administrativo opera desde allí con una tranquilidad pasmosa y una gentileza que poco se ve en medio de los alborotos citadinos del área metropolitana.

El éxito de esta iniciativa radica en que los niños, además de reflejar un mejoramiento académico, “son seres de paz, listos para aportar para la reconstrucción de su comunidad”, explicó la directora ejecutiva.

Una vez establecidos en Río Piedras, el equipo logró ambientar el lugar, “y logramos diseñar los ambientes para cada una de las cuatro etapas de desarrollo”, contó Jennyffer Otero, administradora del instituto. Consecuentemente, con el transcurso de estos nueve años, el INE ha logrado otorgar certificaciones de guías montessorianos para niños desde 0 a 3 años y de 12 a 18 años, cuya acreditación por la Sociedad Americana Montessori (AMS, por sus siglas en inglés) y por el Concilio de Acreditación Montessori para la Educación de Maestros (MACTE en inglés) esperan tener para el año entrante.IMG_6424Preparación para futuros guías montessorianos

La preparación montessoriana en la Isla es algo innovador que trae el INE. Antes de la organización, pensar en convertirse en un guía montessoriano era muy cuesta arriba. Y es que, como aseguró la asistente de dirección ejecutiva del INE, Suzette Quirós, graduada de educación en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPR-RP), “antes, las únicas opciones que habían eran ir a Estados Unidos o ir a México, lo que quiere decir que tenías que abandonar el bachillerato o terminarlo aquí en Puerto Rico, y luego salir y pagar los estudios, que son muy costosos”.

El caso de Quirós fue catártico. Luego de haber desistido de su sueño de convertirse en guía montessoriana por los altos costos de los estudios en el extranjero, el INE apareció para que retomara su sueño y lograra alcanzarlo. “Al ser maestra del Departamento de Educación (DE) pude tomar los cursos en el INE, porque son libre de costos, gracias a los auspicios y fondos que tienen”, explicó la joven maestra, que vive prendada de la metodología de Montessori desde que la conoció en una institución privada.

Como Suzette Quirós, muchos otros maestros del sistema público se han beneficiado de los cursos que el INE imparte, precisamente porque son libres de costo. Este año, el instituto tuvo 135 maestros que iniciaron su certificación en el mes de junio y cuentan ya con 121 asistentes certificados.

La asistente de dirección ejecutiva Suzette Quirós quedó prendada de la filosofía Montessori desde que la conoció. (Glorimar Velázquez/Diálogo)
La asistente de dirección ejecutiva Suzette Quirós quedó prendada de la filosofía Montessori desde que la conoció. (Glorimar Velázquez/Diálogo)

A la interrogante de si hay programas universitarios que orienten a futuros maestros sobre la filosofía montessoriana, García comentó que la Universidad del Sagrado Corazón está trabajando un currículo pedagógico en esa rama. Sin embargo, aclaró que, “ya muchos estudiantes de pedagogía de Río Piedras han participado de nuestro proyecto”, y aseguró que quedan encantados y motivados, como le sucedió a Quirós.

La directora académica de la organización, Anabel Martínez, explicó que las certificaciones de los maestros han dado paso a que más escuelas en el sistema público se sumen al INE. “Hay 49 escuelas en la Isla con el proyecto Montessori que trabajan distintos niveles de desarrollo”, dijo Martínez, añadiendo que unas 25 escuelas están en una lista de espera para sumarse a la educación montessoriana.

Martínez explicó que el método consta de cuatro etapas. La primera va desde 0 a 3 años de edad (Infantes y Andarines), luego de 3 a 6 años (Ambiente Casa de Niños), de 6 a 12 años (Ambiente de elemental) y de 12 a 18 años (Comunidad de Casa del Joven). También suelen llamarle a los niveles de cada etapa, de la siguiente manera: Taller I hasta los 9 años, Taller II hasta los 12 y la secundaria hasta los 18.

“Todos los niveles tienen un currículo completo, donde el niño o joven está desarrollando destrezas para el éxito, y creando orden y autonomía”, sostuvo la directora ejecutiva, Ana María García. Además, estas destrezas responden a las necesidades de cada niño, tomando en cuenta en que aprenden de manera distinta.

“Nosotros educamos para que ese cambio se refleje en las familias y comunidades de cada niño”, afirmó García. Tanto la directora como el equipo administrativo aseguraron sentirse complacidos y más motivados. Las razones son evidentes. Entre los logros destacados en el año escolar 2014-2015 resaltan: un 0 por ciento en deserción escolar, incidentes de violencia grave, incidentes de droga o fracasos; un 90 por ciento de participación de familias; 49 escuelas participantes y 5,643 estudiantes impactados directamente por el proyecto.

Carta Circular apoya el INE

No obstante, García no dejó pasar por alto la importancia de la Carta Circular número 23 del Departamento de Educación, que instauró una secretaría auxiliar de Educación Montessori (SAEM), cuya finalidad es la implementación del método en más escuelas del sistema público. A través de la misiva, el INE ha logrado expandirse y contar con una mayor participación de voluntarios, fondos y maestros.

La carta, igualmente, le sirve de apoyo a la idea del INE respecto a lo apremiante que se convierte el asunto de preparar a los niños para la escuela hasta los tres años. “El sistema público debe acoger los niños antes de entrar a la escuela porque ahí es que se notará la diferencia”, declaró García.

Así mismo, la directora mencionó que, “nosotros medimos nuestro logro con la erradicación de problemas en las comunidades donde están ubicadas nuestras escuelas”. Este equipo se mantiene centrado en que otro tipo de escuela hará otro tipo de país, y apuestan a que, con los fondos que reciben y que se dirigen directamente a los trabajos de la organización, lograrán aportar significativamente a la reconstrucción social de Puerto Rico.

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico Diálogo.


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