Por Cristina Ramírez Doval

En momentos en que varios sectores de la economía en Puerto Rico enfrentan quizás el periodo más precario en muchos años, reinventarse ha sido un método para salir a flote. Por ejemplo, en la industria culinaria, hemos podido apreciar el surgimiento de food trucks y de conceptos de fusión local con comidas de otros países. Las farmacéuticas se encuentran en competencia con la legalización del cannabis medicinal, considerado ahora un método terapéutico alternativo. Del mismo modo, las entidades turísticas del País han recurrido a nuevos conceptos para lograr mercadear los servicios que ofrecen.

La compañía Explora P.R., ubicada en Arecibo, no es la excepción a esta norma, y desde su comienzo, ha sido renovación de la industria ecoturística en sí. Su fundadora Mimi Ortiz, estudiante de Comunicaciones y egresada de la Universidad de Puerto Rico, sentía una profunda pasión por recorrer las bellezas naturales de la Isla. Periodista de turismo y de viajes, decidió ingresar a la universidad nuevamente para estudiar Ciencias Ambientales, pues entendía había una necesidad de preservar los recursos de agua y de suelos.

Junto a dos amigos, comenzó a trazar mapas hidrológicos en distintas cuencas y fue entonces que descubrió las maravillas visuales del río Tanamá, el cual nace en Utuado y desemboca en Arecibo. Fue en estos recorridos que también le surgió la idea de una nueva modalidad para apreciar los distintos paisajes que atraviesa este cuerpo de agua. Ortiz, quien ya practicaba body surfing en nuestras costas, permitía que la propia corriente del río la llevara y así se percató de la nueva perspectiva que esto ofrecía a quienes decidieran visitar la zona.

El grupo decidió dar a la acción de flotar en el río el término de body rafting, y decidieron esta sería la marca registrada para la actividad que ofrecerían en su reserva. Ortiz comenzó a adquirir poco a poco distintos terrenos alrededor de la parte del río que ubica en Arecibo. Además, explicó que optó por el Tanamá dado su ubicación en el Carso Norteño, la cantidad de acuíferos subterráneos que existen en el área y porque se trata de una zona que no ha sido contaminada o dañada por actividad humana.

Sin embargo, Ortiz no se conformó con tan solo ofrecer expediciones en una zona natural no frecuentada. Explora PR cuenta con su propio instituto para adiestrar a su equipo de trabajo en destrezas como rescate en cuerpos de agua y primeros auxilios en áreas remotas de la naturaleza. Puerto Rico Rescue and Outdoors School (PRROS) también ha preparado al personal de otras entidades ecoturísticas, como Para La Naturaleza y Batey Zipline. Organizaciones reconocidas a nivel mundial como National Outdoor Leadership School en Wyoming respaldan este instituto y fue dicha organización la que forjó a los guías que trabajan para Explora.

“El programa es una incubadora, producimos los recursos, y los turistas [que participan de las excursiones] están en manos de los expertos, no contratamos por ahí, los guías son certificados por nuestro instituto”, subrayó Ortiz. El equipo de Explora se educa y se apasiona por temas de ciencias ambientales para proveer un recorrido dinámico a sus visitantes. Al final de cada recorrido, que en promedio dura 5 horas, los exploradores son deleitados con comida típica puertorriqueña y tienen la oportunidad de descansar en la cabaña que se encuentra dentro de la reserva.

Ortiz se ha asegurado de que, más que ecoturismo, lo que se esté brindando a cada participante de Explora sea una experiencia. Los miembros de su equipo enseñan a sus visitantes sobre ciencias ambientales, geología, historia y sobre todo, la importancia de la conservación. “Es un proyecto de compromiso con la calidad”, aseguró la titular de este concepto.

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