Por: Jaqueline Torres

La primera proyección a la prensa de Una secuela incómoda: la verdad al poder fue el pasado 19 de enero, la noche antes de que Donald Trump fuera inaugurado como el 45 º Presidente de los Estados Unidos. La película, una secuela del documental ganador del Oscar 2006 de Al Gore, había sido seleccionada para abrir el Festival de cine de Sundance.

En 2006, Al Gore le dio un giro a sus diapositivas sobre el calentamiento global en su documental Una verdad Incómoda, y junto a los productores le dieron un giro a esa presentación de power point para llevarla al éxito.

Esta continuación, dirigida por Bonni Cohen y Jon Shenk, sigue al famoso eco-guerrero por  todo el mundo, donde lidera e inspira en seminarios de capacitación de liderazgo climático y muestra a los alumnos lo que está en juego. Aunque esta versión o secuela es más “Algore-céntrica”, el énfasis aquí está en “mostrar, no decir”.

Es una guía de optimismo para el futuro cuando el público se dará cuenta que la contaminación no es política, sino un tema urgente de la supervivencia global. El resultado es más bien presentar el retrato de un hombre extremadamente persistente, apasionado…, un hombre que está tercamente seguro del poder de la información. Un hombre que ha envejecido y ha dedicado su vida a este tema.  Un hombre que ha tenido sus momentos de desesperanza. Un gran cuentista “story-teller”, agradable, educando al público y presentando los datos correctos donde muestra imágenes impactantes. Gore parece convencido de que es el camino a seguir hacia un ambiente global más estable.

En broma se llama “un político en recuperación”. Pero irónicamente, Gore se presenta como el político experimentado que es …, más eficaz e inteligente para llegar a acuerdos tras bambalinas, en una Cumbre de Clima de las Naciones Unidas de 2015 (Tratado de París) para que India se deje de evasivas y se una a la batalla.

El documental Una verdad incómoda se centró en la ciencia del cambio climático…. La Secuela en la política del clima, que se hace a través de la diplomacia, las inversiones internacionales y el profesionalismo de los negociantes. Estos elementos no lo hacen un material fílmico fascinante para algunos, pero son uno de los mejores métodos para realmente resolver (o, al menos, gestionar) el cambio climático.

Una secuela incómoda familiariza a los espectadores con esa disyuntiva y realidad dual— una y otra vez … y otra vez. Vemos a Gore en las reuniones. Vemos a Gore hablando con sus asistentes y planificando futuras reuniones. Vemos a Gore dando su primera charla del clima en su pueblo natal, ofreciendo charlas en teatros y hoteles en distintas ciudades del mundo (Miami y China, por ejemplo). Vemos a Gore recorrer una fábrica de Solar City en California. Lo vemos evaluando y comentando la situación junto a funcionarios municipales de Miami Beach, Florida, donde una “inundación de día de sol”(sunny day flood) se eleva por encima de sus botas. Más adelante vemos a Gore cambiando sus mahones, botas y medias mojadas por un traje, para volver a dar su charla al grupo de líderes de cambio climático donde me adiestré como LCC en el 2015.

Y lo vemos visitando al alcalde republicano de Georgetown, Texas, donde los ciudadanos ya han convertido el pueblo a un 90 por ciento en energías renovables por combustibles fósiles (sentido común y una contabilidad favorable para el pueblo tejano).

Y lo vemos en la Conferencia de París sobre el cambio climático. Y en una reunión en el subcontinente, conferencias con el Ministro de medio ambiente de la India. Vemos a Gore en su jet viajando hasta el tope del mundo… hasta sus glaciares.

Para esta educadora ambiental y bióloga, los mejores momentos de la película son cuando Gore regresa de la política del clima a la ciencia del clima. En Una verdad incómoda, advirtió, en uno de los peores escenarios del 2006, que el río Hudson sobrepasaría al Bajo Manhattan y el sitio de la Zona Cero se vería inundado. Esto fue lo más criticado de su película…, él dice, antes de mostrar un clip de noticias de la supertormenta Sandy a través del distrito financiero de Nueva York y ver correr el agua en el Memorial 9/11. Al ver éstas y otras imágenes de la película, pensé: la realidad del cambio climático puede parecer bíblica… de lo cual también el ex vicepresidente hace referencia sobre el libro de Revelaciones.

Reflexionando sobre el mensaje de estos dos documentales – desde la nueva Secuela a Una verdad incómoda– los temas que no han sido mencionados, tales como el impacto de la transportación, la sobrepoblación, la alimentación y como personas normales… qué podemos hacer todos los días. Al Gore es vegano desde el 2014, pero aparte de la fracción de segundo en el documental, donde él plantea que “la agricultura es otra de las causas principales” de las emisiones de CO2, el tema de la alimentación y los otros que mencioné quedan totalmente fuera de la película.

Una secuela inconveniente se centra en la búsqueda del ex vicepresidente Al Gore para salvar el mundo y el drama entre bastidores en los Acuerdos Climáticos de París. Es inspirador ver a Al Gore ayudar a convencer a los líderes de la India para utilizar más energía solar, mucho del documental está dedicado a destacarlo como un líder, pero no dedican espacio para informar a los videntes acerca de las muchas acciones concretas que pueden tomar para limitar su propia huella de carbono. Verlo una vez más en el modo de negociador político me vuelve a enfurecer, cada vez que vuelvo a pensar en lo que podría haber sido como Presidente de los EE.UU.

Una década después de que Al Gore introdujera el cambio climático en el corazón de la cultura popular viene el seguimiento que demuestra lo cerca que estamos de una verdadera revolución energética. El ex Vice Presidente continúa su lucha incansable viajando por el mundo entrenando a un ejército de campeones del clima, que influyen en la política climática internacional.

Las cámaras lo siguen detrás de las escenas – en momentos privados y públicos, graciosos y conmovedores– mientras él persigue la idea inspiradora de que aunque el reto nunca ha sido mayor, los peligros del cambio climático se pueden superar con pasión e ingenio humano.

Sí, el hombre tiene un mensaje. Pero el hombre no es el mensaje. Hay demasiado en juego ahora para pensar en otra cosa. En un recuadro del documental Una Verdad Inconveniente, Gore plantea unas preguntas retóricas. Las generaciones futuras pueden tener ocasión para preguntarse,  “¿qué estaban pensando nuestros padres? ¿Por qué no despertaron cuando tuvieron la oportunidad?”. En Una Secuela Inconveniente, el mensaje es similar, pero el tono no lo es: “¿qué estaban pensando?” Gore dice, enfadado, en nombre de las futuras generaciones, a negacionistas del clima y también, uno sospecha, a la complacencia humana. “¿No escucharon lo que decían los científicos? ¿No podían oír lo que gritaba la madre naturaleza?”

Porque esta es una de las verdades más incómodas: el cambio climático que es inequívoco, antropogénico y catastrófico. Pero la verdad es que ante el cambio, el planeta permanecerá con un nuevo equilibrio. Es la humanidad, y muchas especies que desaparecerán.

Al final de la Secuela: verdad al poder, al público se le pide que tome el compromiso de #BeInconvenient para demandar y exigir en escuelas, negocios y ciudades que inviertan en energía limpia y renovable. (http://pledge.inconvenientsequel.com)

Al Trump retirar a los Estados Unidos de los acuerdos de París sobre el cambio climático, el documental fue nuevamente editado con referencia a lo que Gore llama “la imprudente e indefendible acción de Trump. Si el Presidente Trump no lidera, el pueblo estadounidense lo hará”. Ejemplo de ésto son varias ciudades y estados (California y Nueva York).  Si el Presidente Trump se niega a liderar, los estadounidenses lo harán, es un llamado a la acción, alentando a los espectadores que quieren luchar contra el cambio climático para utilizar “su elección, su voz y  su voto”.

¡Así que sí, por todos los medios…! #Seamosinconvenientes-#BeInconvenient.

Demandemos reformas de energía alternativa-limpia, votemos en cada elección y consideremos cambios de hábitos (digo yo…la última declaración ambiental será reducir la población, reducir la transportación individual o dejar los animales fuera del plato – sino por nuestro bien y salud, entonces por la humanidad… Este es la otra cara de la misma moneda).

¡VOZ, VOTO y ACCIÓN es el mensaje final de este documental!

An Inconvenient Sequel: Truth To Power” se exhibe en Fine Arts Miramar y Popular Center durante Agosto 2017.

ENLACE movie trailer

An Inconvenient Sequel: Truth to Power

https://www.theguardian.com/global/video/2017/mar/29/an-inconvenient-sequel-truth-to-power-movie-trailer

Sobre el Climate Reality Project

  • En 2006 el ex-presidente norteamericano y Premio Nobel, Al Gore consiguió llamar la atención del mundo hablando sobre el cambio climático con la película galardonada con el Premio Óscar de la Academia, Una verdad incómoda (An Inconvenient Truth). Fue sólo el comienzo de una revolución del tema climático, y más adelante ese año, fundó el Proyecto de la Realidad Climática (The Climate Reality Project) para adelantar la conversación del tema y transformar la conciencia en acción.
  • Estamos promoviendo la revolución social por la acción climática para resolver el mayor desafío que ha enfrentado la humanidad.
  • Nuestra misión es catalizar una solución global a la crisis climática, promoviendo la necesidad de tomar acciones urgentes en todos los niveles de la sociedad.

Website:www.climaterealityproject.org/

Facebook:www.facebook.com/climatereality

Twitter and Instagram: @ClimateReality

Jacqueline Torres Millán estudió biología, pedagogía y planificación ambiental. Pertenece al grupo de Climate Reality Project Leaders de Al Gore. Es educadora ambiental y gestora de proyectos ambientales. Es voluntaria y asesora del USGBC, ELAC, Mare Society y DUNE-CAT. Co-fundadora de ACOPRI y Presidenta de Spectrum.

 

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