Playita Rosada, Lajas | DRNA
Playita Rosada, Lajas | DRNA

Apareció en nuestras costas antes de tiempo y en grandes cantidades. El sargazo que invade algunas playas en Puerto Rico es un evento natural y beneficioso que en exceso espanta turistas y puede afectar especies protegidas. Aunque no representa una emergencia ambiental, las comunidades afectadas buscan formas de remover la biomasa maloliente y aprovechar el material vegetal que se acumula por toneladas.

“Las comunidades empezaron a organizarse antes que el gobierno”, observó el biólogo y facilitador comunitario, Alfredo Montañez Acuña. Como ejemplo, citó varios grupos en Culebra que están experimentando con el uso de estas algas para hacer composta. Son proyectos de autogestión comunitaria que comenzaron cuando no había un protocolo oficial de manejo, añadió.

Para la Coalición Restauración de Ecosistemas Santurcinos (CRES), el sargazo es un proceso natural que puede representar un alivio ante los cambios drásticos que ocurren en las playas de Santurce. El reto es educar a los residentes y las agencias de gobierno. “La gente percibe que el sargazo es malo porque apesta y las playas se ven sucias”, comentó Yvette Nuñez, cofundadora de CRES. La primera reacción es removerlo y llevarlo al vertedero. Miembros de la organización comunitaria se han reunido desde el año pasado con la Compañía de Turismo y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) para presentar alternativas. Nuñez contó que las agencias se han mostrado receptivas y que en vez de sacarlo, están moviendo el material a las dunas con el propósito de estabilizar la erosión.

Composta, Culebra | Alfredo Montañez Acuña
Composta, Culebra | Alfredo Montañez Acuña

Saber cuándo va a ocurrir es elemento importante para el manejo y estudio del sargazo. El Sistema de Observación Oceánica Costera del Caribe (CariCOOS) está elaborando una herramienta de proyección del sargazo utilizando imágenes de satélite. Se espera que esté listo dentro dentro de un año, indicó Julio Morell, director de CariCOOS. El biólogo Montañez Acuña también está colaborando con sus contactos en otras islas del Caribe para crear una red de información que ayude a anticipar la llegada de las algas a Culebra.

El Centro de Microempresas y Tecnologías Agrícolas Sustentables de Yauco (CMTAS) lleva cinco años produciendo composta y alimento para ganado, caballos, gallinas y otras aves de corral con la materia vegetal del sargazo. Esta organización sin fines de lucro está colaborando con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales para ofrecer talleres sobre el compostaje de algas y “desarrollar protocolos de acuerdo a la geografía, peligros y situación particular cada comunidad”, dijo Pablo Guzmán, director de proyectos de CMTAS.

La respuesta del gobierno

Flamenco, Culebra | Rosarito Morales Berríos

El DRNA dio a conocer este verano el protocolo oficial para el manejo de acumulaciones extremas de sargazo. La agencia está interesada en intervenir solo en lugares de alta densidad residencial, de mucha actividad turística, donde haya riesgo de erosión o cuando se identifique un peligro para especies marinas y costeras. Están usando métodos de remoción manual con rastrillo o maquinaria de bajo impacto para no afectar nidos de tortugas ni remover la arena que es esencial para mantener la integridad de la costas.

El plan de manejo del DRNA contempla depositar el material vegetal en áreas donde existan dunas para contribuir al crecimiento de vegetación y mitigar la erosión. El protocolo también recomienda la creación de un comité multisectorial para manejar el sargazo y explorar la viabilidad de usarlo para fines comerciales, como biocombustible, alimento para animales y composta.

Se ha reportado acumulación excesiva de algas en Fajardo, Culebra, Lajas, Ceiba, Maunabo, Humacao, Santa Isabel, Patillas, Yabucoa y Vieques. El administrador de operaciones regionales del DRNA, Roberto Velázquez, indicó que ya se intervino en Humacao, Fajardo y Lajas. Tienen planificado remover sargazo en Ceiba y Yabucoa. Las labores están suspendidas hasta que pase la actividad de tormenta pronosticada para esta semana en el Caribe. Es posible que el oleaje retire el material como ocurrió en la laguna bioluminiscente de Fajardo donde se registró un incidente de mortandad de peces.

El costo de remover el sargazo de una playa puede variar entre $1,000 y $4,000. Velázquez, encargado de aplicar el protocolo de manejo para el DRNA, dijo que se tendrá un estimado más concreto una vez se evalúen los informes de cada limpieza. Es una labor intensa que requiere personal, maquinaria y voluntarios. Por eso quieren involucrar a las comunidades en el mantenimiento de las playas afectadas.

En una declaración escrita, el director de Planificación y Desarrollo de la Compañía de Turismo, Edgardo Afanador, indicó que se mantienen en comunicación constante con el DRNA para informar de cualquier situación que afecte el uso y disfrute de los recursos por parte de los turistas extranjeros y locales. “El DRNA nos instruyó en la limpieza del sargazo en la línea de marea alta en las playas que comprenden desde El Escambrón hasta la colindancia con el Balneario de Carolina, que son las que mantenemos por contrato”. Entienden que se trata de un proceso natural y cíclico que puede evitar la erosión de las playas.

Caja de Muerto | DRNA
Caja de Muerto | DRNA

No es causa de alarma

Los científicos entrevistados por PRTQ concuerdan con que el sargazo no representa una preocupación ambiental. La acumulación de algas no es algo nuevo. Lo que estamos viendo es un cambio de magnitud, aseguró el profesor Ernesto Otero Morales, director del Departamento de Ciencias Marinas del Recinto Universitario de Mayagüez.

Se trata más bien de un problema para el turismo y las comunidades afectadas que tienen que soportar el olor desagradable. Sin embargo, la acumulación del sargazo sí puede tener un impacto negativo en especies protegidas y provocar la muerte de organismo marinos durante el proceso de descomposición que reduce el oxígeno en el agua.

El sargazo “tiene el potencial de ser una barrera para los neonatos de tortugas marinas”, que se mueven de sus nidos al mar, dijo el planificador y científico ambiental Luis Jorge Rivera Herrera, pero puede ayudar a disipar la energía del oleaje y proteger contra la erosión. En el mar abierto, sirven de zonas de agregación de peces, de alimentación para tortugas juveniles y son un hábitat para cientos de especies. “El sargazo no se debe remover por completo”, opinó Rivera Herrera.

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Playa Pájaros, Isla de Mona

Se especula que “la abundancia del sargazo tiene un impacto positivo y negativo en los sistemas naturales”, pero no se ha documentado, explicó Morell, oceanógrafo químico. Por ejemplo, no se ha investigado el impacto que puede tener en los animales, las algas, los microorganismos y las plantas en el suelo marino. Cuando el sargazo se hunde, el proceso de descomposición continúa en el fondo, se reduce el nivel de oxígeno y se podría comprometer la condición de organismos que no se pueden mover, como los corales. Un posible impacto positivo sería en el caso de que el sargazo persista y se convierta en un sumidero de dióxido de carbono que amortigüe el efecto de las emisiones de este gas en la atmósfera.

“El sargazo es un ecosistema marino que hay que proteger, pero hay que manejarlo bien” para que no tenga un efecto adverso en nuestros sistemas naturales y buscar alternativas viables para aprovechar el recurso, comentó Montañez Acuña.

No se sabe si el sargazo de esta magnitud seguirá ocurriendo. Lo que sí se ha observado es que desde el año 2011 la acumulación excesiva ha sido más frecuente.

Usualmente vemos arribazones de algas desde noviembre. En los últimos años se han observado más temprano y en mayor cantidad. En algunas playas se han acumulado hasta cinco pies de biomasa. Otra complicación, comentó Velázquez del DRNA, es que el sargazo trae un tipo de algas que son más difíciles de remover porque se enredan.

De dónde viene el sargazo que llega a Puerto Rico…

El sargazo que llega a Puerto Rico y el Caribe se desprende de una nueva zona de producción en el región ecuatorial del Atlántico entre el norte de Brasil y el oeste de África. Estas masas de algas se expanden con la entrada de nutrientes del Río Orinoco y el Río Amazonas. Llegan arrastradas por corrientes oceánicas. Otros factores que pueden estar relacionados son los remolinos oceánicos que arrastran biomasa y cambios en las corrientes del océano Atlántico.

No se sabe exactamente qué provoca el sargazo. Se ha especulado que puede ser el cambio climático. Pero el profesor Otero Morales aclaró que falta información para llegar a conclusiones definitivas y que hay que considerar si hay maneras más representativas de examinar el sargazo.

La acumulación y el desplazamiento de estas algas genera muchas preguntas sobre su origen, manejo y posibles usos. Estas interrogantes solo podrán atenderse si en efecto el sargazo se convierte en un evento recurrente y haya más oportunidades para estudiarlo.

REFERENCIAS:

Gulf and Caribbean Fisheries Institute

Protocolo de respuesta del DRNA ante arribazones de sargazo

Blog del Capítulo Estudiantil de la Sociedad Ambiente Marino: CariCOOS

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