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En el 1991, Brasil estableció un modelo democrático donde el gobierno le disponía a los ciudadanos la autoridad de elegir en cuáles proyectos invertir los fondos públicos. A este proceso de participación ciudadana se le denominó presupuesto participativo. Luego, se extendió hacia distintas partes del mundo como una alternativa para promover la transparencia gubernamental y fomentar la autogestión entre los ciudadanos.

Veinticuatro años después, la organización sin fines de lucro Cumbre Social y la alcaldesa capitalina, Carmen Yulín, junto a la Oficina de Alianzas del Municipio, incorporaron el concepto de presupuesto participativo en San Juan. Actualmente, este municipio es el único en la Isla que otorga este tipo de subvenciones económicas a sus residentes. Al día de hoy el presupuesto participativo ha beneficiado a 13 comunidades en San Juan y se les ha otorgado financiamiento para un total de 15 proyectos.

El municipio dividió en dos etapas la administración de los $1,750,000.00 que separó Yulín para presupuestos participativos. En la primera, se concedieron subvenciones al Caño Martín Peña ($500,000.00), al Residencial Luis Llorens Torres ($250,000.00), a la urbanización Venus Gardens ($250,000.00) y Caimito ($250,000.00). El segundo ciclo fue destinado al casco urbano de Río Piedras con un total de $500,000.00 que se distribuyen entre: Blondet, Cabrera, Capetillo, García Ubarri, Santa Rita, Pueblo, Mora, Venezuela y Buen Consejo.

En el caso del Residencial Luis Lloréns Torres, Ana María Guzmán, de 77 años, se transportó al periodo de las campañas políticas en Puerto Rico para agosto de 2012 y le recordó a PRTQ cuando la entonces candidata a la alcaldía de San Juan visitó el Residencial para establecer lo que sería la primera otorgación de presupuesto participativo en el país.

Allí, “se sentó con nosotros y le propusimos varias cosas que queríamos. Le solicitamos varios servicios para beneficio de los niños y la juventud de Llorens. Entonces ella nos firmó una ratificación de acuerdos y presupuestos. Eso fue el 16 de agosto de 2012, lo recuerdo como ahora”, dijo la líder comunitaria.

Tras tres años de planificación, se concedió un cuarto de millón de dólares en presupuesto participativo para la construcción de un parque lineal ($177, 075.00) y un huerto urbano comunitario (16,277.00) en el residencial. También, el dinero sería destinado para realizar mejoras en el Centro Esperanza para la Vejez ($16,085.00), en la escuela de música Ernesto Vigoreaux ($19,822.00) y para la repavimentación de la calle María Isabel y calle Marina ($15,635.00).

Con voz de satisfacción, Ana María resaltó cuan visible son los cambios que se están dando en el residencial. Sobre todo en el área del parque lineal, que contará con un espacio para ejercicios al aire libre y se espera que esté en función para finales de diciembre, y en la escuela de música, que por mucho tiempo en mal estado y carecía de instrumentos. “A Lloréns Torres lo están arreglando y se ven los cambios. En la escuela de música, que era del Departamento de Vivienda, no habían instrumentos. Pero ahora nos los van a donar para estrenarlos luego de las mejoras que estamos haciendo”, apuntó la vecina del residencial.

Según explicó a PRTQ la coordinadora de Alianzas del municipio San Juan, Nilsa Medina, durante el proceso de afinar y trabajar en las ideas para los proyectos, se crea un comité de delegados donde los mismos residentes fungen como gobernantes comunitarios que mantienen contacto con sus vecinos para conocer sus necesidades y agregarlas luego como parte del plan de mejoras. A través de las reuniones que realiza este comité dentro de las cinco etapas, la comunidades van forjando una relación de trabajo directa con el municipio y Cumbre Social hasta implantar las mejoras permanentes en su comunidad.

“Nos reunimos en mesa de trabajo hasta con 15 residentes por mesa. Ahí tenemos con ellos a un facilitador que va presentando en cartulina todas las propuestas que ellos propusieron”, explicó Medina.

Según Pedro Vergara, residente del sector Canejas en Caimito, la vecindad mantiene diálogo directo con los agentes medulares a cargo de las mejoras de su comunidad. En su caso, logró discutir junto a ingenieros y arquitectos los tipos de arreglos que necesitaba el parque de pelota. Además se hicieron  mejoras al puente de la Calle 1 y 4 que “cada vez que llueve el agua pasa por encima del puente y llega hasta las casas”.

A pesar de que aun no se ha comenzado con la construcción y mejoras en Canejas, Pedro aseguró que “la cosa con el presupuesto participativo está en serio. Se han realizado muchas reuniones. Los ingenieros fueron a hasta mi casa. Hay un compromiso que no habíamos visto. Recuerdo que las reuniones empezaban a las siete de la noche y acababan tarde. Me encantó el proceso de las etapas. Llegó hasta el Departamento de Recreación y Deportes hasta Canejas porque venían distintas entidades de gobierno según las quejas que teníamos”, aseguró Pedro de 47 años a este medio.

 Aumenta el empoderamiento ciudadano

Los residentes del Caño Martín Peña seleccionaron dos centros comunales como los proyectos ganadores dentro de las votaciones que se llevaran a cabo. Aunque el proyecto de Lucy Cruz Rivera no fue elegido, la líder comunitaria, de 55 años, decidió levantar sin ayuda del gobierno un parque para los niños y jóvenes de Barrio Obrero, en la comunidad del Caño.

El solar para el espacio recreativo fue posible por medio de donaciones de los vecinos y voluntarios. Además, entre los mismos residentes se comenzó a edificar un gazebo y un área para columpios.

“La alcaldesa nos dijo que le gustó la propuesta recreativa y que nos iba a ayudar a hacerlo. Pero también hay que quitar esa dependencia de que nos los den todo. Si tengo recursos, no tengo porque sentarme a esperar por ellos. En Barrio Obrero hay gente con conocimiento en construcción y ellos nos ayudan a construir”, dijo Lucy.

Por su lado, la coordinadora de la Oficina de Alianzas señaló que los residentes han expresado otras necesidades presupuestarias medulares que van dirigidas al ofrecimiento de servicios y no necesariamente a la construcción de proyectos. Entre las necesidades Medina destacó la falta de entrenadores para los proyectos del paseo lineal, centros comunales, parques y canchas. Así como la cantidad de proyectos que necesitan de presupuestos adicionales para su continuidad. También, Medina aseguró a PRTQ que el municipio aspira a convertir los presupuestos participativos en una política pública para que puedan estar al alcance de todos los puertorriqueños.

Etapas para la selección de proyectos comunitarios

La alcaldesa de San Juan, la organización Cumbre Social y los residentes llevan a cabo cinco etapas de reunión para luego implementar los proyectos seleccionados por la comunidad.

1ra etapa: Se crea una asamblea comunitaria donde los ciudadanos presentan sus ideas de proyectos de mejoras permanentes para la comunidad.

2da etapa: Se establece un comité de delegados que convierten las ideas presentadas en las asambleas en proyectos de obras concretas.

3ra etapa: Se realiza una feria de proyectos donde los delegados le presentarán los proyectos finales a la comunidad.

4ta etapa: Se lleva a votación los proyectos para que el residente decida cuál quiere para su comunidad.

5ta etapa: El municipio se encargará de la implementación de la propuesta elegida en la votación con la participación y evaluación continua de la comunidad.

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