IMG_6629-1 

El joven orocoveño Melwin Pagán González dedica su vida a ayudar a otros sin importar el lugar de procedencia ni las condiciones sociales en las que se encuentren. Su gesta y compromiso quedan demostrados a través de sus diferentes iniciativas y proyectos, entre los que se destaca Pasos Sin Fronteras, una organización sin fines de lucro que acaba de fundar.

Esta organización se dedica a ayudar y educar sobre agricultura, medicina natural y salubridad a comunidades indígenas en el Estado Amazonas, en Venezuela.

Melwin, estudiante de biología humana en la Universidad del Turabo, recinto de Barceloneta, viajó por primera vez al país suramericano en julio de este año tras ser invitado a impartir talleres de plantas medicinales en el Instituto Nacional de Nutrición (INN), en Caracas. Una vez allí, le surgió la idea de visitar las comunidades indígenas para conocer de qué forma podía ayudar a mejorar su calidad de vida.

“Al llegar a las comunidades conocí su realidad: la falta de salubridad, los masivos brotes de malaria, el gran porcentaje de desnutrición, la escasez de transportación, la falta de conocimiento sobre agricultura y plantas medicinales”, detalló el joven de 22 años.

“De inmediato supe que tenía que hacer algo por ellos, y de esa forma nace Pasos Sin Fronteras”, añadió.

Tan pronto regresó de su visita, puso en marcha la obra, y ya en agosto estaba nuevamente en Venezuela ayudando a varias etnias del Río Orinoco como los Yanomamis, Piaroas y Yekuanas.

Durante su segunda visita, llevó dos filtros de agua a base de carbón, semillas de vegetales y plantas medicinales, mosquiteros y brindó talleres de medicina natural. De igual forma, conoció más a fondo las otras necesidades que intentará satisfacer en los futuros viajes.

“Cuando me involucré más con ellos pude ver el rechazo por parte del gobierno y la inaccesibilidad de transportación para servicios básicos como la salud. Por ejemplo, para recibir servicios medicinales en un pequeño hospital en Puerto Ayacucho, capital del Estado Amazona, tienen que llegar a bordo de un bongo -tipo de canoa-. En esa embarcación pueden tardar dos semanas en llegar para recibir los pocos servicios que ofrecen”, explicó Melwin.

Pasos Sin Fronteras cuenta con el apoyo de algunos profesionales que se unirán en el próximo viaje pautado para el verano del 2016 y en el que brindarán, además de talleres de agricultura y salubridad, servicio dental, terapias del habla y materiales escolares.

Para poder seguir con los planes para la organización, Melwin solicita donaciones para sufragar los costos de viaje y materiales como: semillas de vegetales y plantas medicinales, filtros de agua a base de carbón, materiales escolares y mosquiteros, entre otros artículos. Además, las personas que quieran ser parte de la iniciativa y colaborar con conocimientos pueden comunicarse al 787-516-4394 o escribir a pasossinfronteras@gmail.com.

compartir