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por Yanitza Cruz Crespo

Imagine que usted se encuentra en un restaurante y no puede ordenar del menú porque no sabe leer, o que está en la sala de emergencias de un hospital y no puede llenar el formulario médico porque no sabe cómo escribir… estas situaciones son reales y las viven diariamente centenares de personas en Puerto Rico. Según la Encuesta sobre Alfabetización de Puerto Rico, un 8% de nuestra población era iletrada para el 2010. Este índice no incluye a los residentes provenientes de otros países que adoptan la Isla como segunda patria pero que, aún, no poseen papeles de residencia.

Diversos esfuerzos comunitarios se encargan de ayudar a disminuir el analfabetismo sin importar nacionalidad o estatus migratorio, y uno de ellos es el Centro de Acción Urbana, Comunitaria y Empresarial (CAUCE), una unidad adscrita a la Rectoría de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, que mediante su Programa de Alfabetización de Adultos les brinda clases de dos horas, tres días a la semana, de forma gratuita.

Este proyecto, también conocido como Aprendo en Río Piedras, es un proyecto psicoeducativo que se basa en la filosofía y la educación liberadora de Pablo Freire y la teoría histórico-cultural de Vygotsky. También utiliza materiales manipulables Montessori. Este marco teórico “nos dice cómo enseñarles, cómo hablar con ellos, cómo escucharlos, cómo observarlos”, explicó la creadora y coordinadora del programa, Ana Luisa Baca.

Foto 7La diversidad del estudiantado ha enriquecido el programa desde sus inicios. Al principio, solo participaban mujeres y hombres dominicanos, luego, se unieron las mujeres y los hombres puertorriqueños. Actualmente, predominan los varones de nacionalidad dominicana.

Más allá de enseñar el alfabeto

En esta escuela no hay uniformes, pizarras o timbre, pero todos los estudiantes tenían algo en común: una sonrisa. La complicidad y el respeto entre los educadores y los estudiantes son evidentes. De esquina a esquina se escuchaban palabras de ánimo y reconocimiento al progreso de cada uno. “Hoy trabajaste un montón”, decía una voluntaria, y maestra retirada, a uno de los estudiantes. “Diciendo que no te gustan las matemáticas y lo bien que lo haces”, se escuchaba a otro voluntario.

Las clases que se ofrecen en Aprendo en Río Piedras son individualizadas a las necesidades de cada participante. Algunas de las materias que enseñan son: español, historia, ciencias sociales, literatura, ciencias naturales, anatomía, astronomía y botánica.

“Cuando llegué aquí no sabía ni leer”, relataba uno de los estudiantes que participa en el programa desde el 2015.

Desde que los estudiantes llegan al salón de clase, comienzan las tareas. Lo primero que hacen son ejercicios de coordinación motora fina que les ayuda con el agarre del lápiz. Luego se procede a la expresión personal la cual consiste en que el estudiante escriba “algo sobre su día, de lo que piensa, de lo que quiera”, comentaba Teresa Previdi, profesora de la Universidad del Sagrado Corazón y alfabetizadora en formación.

Después, de acuerdo al conocimiento de cada uno, se crea un plan de trabajo que se ajuste a las destrezas que necesitan aprender o mejorar. Al final, los tutores reservan un espacio para escucharlos leer orgullosos sus escritos creados en el día.

Sergio Dávila, estudiante de maestría en psicología clínica, lleva dos años como voluntario del programa y cuenta que los efectos que tienen las clases en los participantes se aprecian de dos maneras. La primera, los cambios notablemente en la libreta, cuando comienzan a escribir en la línea y no se pasan de ella. La segunda, es el nivel de comprensión sobre lo que leen y escriben y “como leer posibilita transformar tu realidad”.

Foto 3El voluntariado como una prioridad

Los voluntarios son parte fundamental en el éxito de este programa, es por esto que son seleccionados cuidadosamente y adiestrados todo el tiempo. Según la coordinadora del programa, los voluntarios deben poseer dos cualidades clave para alfabetizar: “la paciencia y la humildad”. Sergio agrega que una característica que debe tener un alfabetizador es “estar atento”. En ocasiones, los estudiantes hacían preguntas o comentaban algo sobre lo que les gustaría aprender y los educadores se comprometían en añadirlo en la agenda del próximo día.

¿Cómo es enseñarle a leer y a escribir a un adulto?

Sergio: “No son niños, está la mala concepción de eso. Se infantiliza muchas veces el aprendizaje y pues, nosotros no hacemos eso. Al revés, nosotros sabemos que éstas personas tienen cualidades y [lo que hacemos] es trabajar con lo que ellos saben. Hay personas que como son adultos, la mayor parte de ellos, tienen un trabajo durante el día. Algunos puede que lleguen cansados a las clases pero se ve ese compromiso de ellos de que llegan.”

¿Cuáles han sido las reacciones de los estudiantes?

Sergio: “Lo bueno de los grupos que siempre llegan es que hablan mucho y les gusta interactuar entre sí. Siempre son de buena compañía, se ayudan mutuamente, y eso tal vez los ayuda a que desde un principio se sientan bien en el proceso. La reacción usualmente es buena y la mayoría van a aprovechar el tiempo. Desde el principio tú los ves con la reacción de que quieren ir a aprender”.

¿Qué es lo mejor de ser voluntario?

Sergio: “Te da esta oportunidad a ti (…) más bien como persona de que tú puedas contribuir. El voluntariado, pienso, que literalmente esa era la idea de la palabra: la voluntad. Tiene que venir de ti. Esto de ser voluntario cambió un poco mis prioridades. En lugar de yo decir “yo soy voluntario, voy a estar allí un ratito y ya” sino que al revés, me metí de tal manera que pues llevo dos años… es ver los frutos de lo que estás haciendo.”

Aportación de Aprendo en Río Piedras

Las herramientas cognitivas que el programa brinda han ayudado a participantes provenientes de República Dominicana a poder tomar el examen de ciudadanía. También se ofrecen las herramientas para desenvolverse en el día a día, ya sea para poder tomar el examen de conducir o completar solos Screen Shot 2016-03-16 at 12.51.02 PMcualquier formulario.

Por otro lado, este programa les facilita a estudiantes universitarios que participan como voluntarios un aprendizaje profundo sobre la educación de adultos. Mientras enseñan, también posibilitan mejores condiciones de vida para otras personas.

Para más información sobre cómo participar en el programa o ser voluntario puede comunicarse a (787) 282-7775. También puede visitar CAUCE, ubicado en la Calle González #1056, Santa Rita. Río Piedras.

La autora es estudiante de Periodismo de la Escuela de Comunicación, Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Pertenece al Seminario sobre Periodismo Comunitario que coordina el profesor Luis Fernando Coss.

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